More Clay Less Plastic

Más cerámica, menos plástico

More Clay Less Plastic es el movimiento artesanal que apuesta por volver a la esencia y volver a usar la cerámica, para paliar el daño causado al planeta por el uso masivo de plástico, por lo que la cerámica puede ser un material que pueda salvar el mundo.

«More Clay Less Plastic nació en 2014 como un grupo abierto en Facebook, con la intención de crear una red entre los ceramistas y el público con un concepto muy simple: usar más arcilla y menos plástico. Debido a que la contaminación por este último material ha alcanzado niveles dramáticos, reducir su uso es un paso fundamental y urgente para salvar el medio ambiente y mejorar la calidad de vida de todas las criaturas vivientes».

La arcilla no es la respuesta a toda la contaminación plástica, sino solo una iniciativa entre las muchas que se pueden llevar a cabo. Eso sí, se trata de una muy importante debido no sólo a las características de este material, sino también a la historia que nos une a ella: «Las vasijas fueron la primera artesanía desarrollada por la humanidad; la cerámica tiene raíces en cada una de las civilizaciones. Y, sobre todo, no importa cuánto dure un fragmento de cerámica; nunca dañará el medio ambiente», asegura la experta. «Pero lo que es más importante para More Clay Less Plastic es la relación entre la cerámica y los alimentos. Estamos tratando de hacer que la gente vuelva a usar objetos ‘reales’, pues la mayoría de los peores plásticos son los desechables que acompañan a la industria alimentaria».

«Los estudiantes son el público que más valoramos, porque las generaciones jóvenes heredarán el planeta con graves problemas de contaminación. Al reunirme con ellos, les presento la ‘Prueba de responsabilidad’, que trata sobre las opciones y alternativas a los diferentes productos de plástico que ofrece el mercado», explica la artesana Moreira.

Moreira también indica que a los más pequeños les llaman mucho la atención las fotos de animales atrapados en plástico, y, al público en general, los utensilios de cerámica, algunos de los cuales nunca han visto antes por estar ya hace mucho tiempo fabricados en plástico. Sucede, por ejemplo, con los coladores la pieza elegida para representar el proyecto, ya que es el objeto de plástico más común en una cocina italiana.

«Creemos en la artesanía como un medio para volver a una dimensión más humana, ya que los objetos artesanales no son solo ‘cosas’, pues contienen historias y conocimientos antiguos en su interior», afirma Moreira, algo que casa muy bien con el actual regreso a lo vernacular que vivimos en decoración. «Al reemplazar un utensilio de plástico por uno de cerámica, todos podemos ser parte de una gran revolución», concluye la artista.

Fuente: AD

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